Pilas con la chama de San Diego

Pasaban las 10:00 de la noche, cuando un par de carajitos manejaban su carro en la  vía de San Diego – El Rincón. Resulta que la lluvia apenas les dejaba ver el camino, así que bajaron la velocidad y siguieron con cautela, hasta percibir un resplandor muy intenso a unos cuantos metros adelante. De inmediato, el panita conductor hizo el cambio de luces, pero no tuvo respuesta, la iluminación frente a ellos seguía molestando sus ojos. Le metieron a la chola casi a ciegas, solo unos cuantos metros, hasta quedar metidos en aquella claridad. Dentro de ella, alcanzaron a distinguir a una carajita, que con el capó de su carro en alto, intentaba desesperada arrancarlo.

Los dos carajos de inmediato se orillaron, y bajaron del auto, pa’ meterle la mano. La saludaron y después fueron a ver el motor, aunque no tenían la más mínima idea de qué hacer. Durante algunos minutos metieron la cova, fingieron revisar los desperfectos, y finalmente se ofrecieron a llevar a la chama a su casa; sin embargo, ella se negaba, no quería dejar su carro ahí en medio de la nada, además ya había llamado una grúa. Así que los convives le ofrecieron entonces compañía mientras esperaba pa’ que no se quedara sola, ya que la vía es peligrosa y sola. Le metieron al chisme un largo rato, luego entre y broma y broma, ella fue acercándose a la carretera, donde en un segundo, un carro salió de la nada a toda velocidad  y le dio con todo, elevando su cuerpo a varios metros sobre el aire. Los carajitos con la boca abierta por el tremendo zaperoco hicieron una mueca de desagrado y asombro, presenciar tal evento les dobló las rodillas y cuando recuperaron por fin el semblante fueron inmediatamente en búsqueda del cuerpo de la chama a ver qué le había pasado, pero no lo encontraron por ninguna parte. Tampoco el carro que estaba cuando se dieron la vuelta.

En el instante los panitas se comunicaron con sus pures y amigos pa’ que les metieran la mano. A la hora del merequetengue aparecieron los tombos y pensaban que los chamos le estaban mamando gallo con el cuento loco que le estaban echando. Hasta los momento no se sabe que se hizo la tipa, pero cuentan que siempre se queda “accidentada”.

ROSAS

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